El Hombre libre

CEREBRO Y ALAS 240

“El hombre libre tratará de alcanzar un equilibrio mejor en el funcionamiento de sus órganos y un desarrollo más armonioso de sus tejidos; con objeto de reducir el miedo a la muerte a los límites de una reacción racional del organismo ante el peligro. En efecto, no hay duda de que la falta de armonía anatómica y fisiológica, la extremada desproporción en el desarrollo de sus órganos o el empleo de sus tejidos dan a su instinto vital este temor mórbido, histérico, de la muerte, temor que a su vez alimenta las humillantes y estúpidas fantasías sobre el más allá. El hombre se esforzará por dirigir sus propios sentimientos, de elevar sus instintos a la altura del consciente y de hacerlos transparentes, de dirigir su voluntad en las tinieblas del inconsciente. Por eso, se alzará al nivel más alto y creará un tipo biológico y social superior, un superhombre si querés.”

De Literatura y Revolución, citado en “Trotsky y el psicoanálisis”, de Jacquy Chemouni

La preparación del porvenir

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“Si nuestra generación se ha revelado débil para imponer el socialismo en la tierra, dejemos al menos a nuestros hijos una bandera limpia. La lucha que se desarrolla sobrepasa de muy lejos en importancia a las personas, a las fracciones a los partidos. Es una lucha por el porvenir de la raza humana. Será una lucha dura y larga. Los que buscan la tranquilidad y el confort que se aparten de nosotros. En las épocas de reacción, ciertamente, es más cómodo vivir con la burocracia que investigar la verdad. Pero aquellos a los que el socialismo no les resulta una palabra vana sino el objetivo de su vida moral: ¡adelante! Ni las amenazas, ni las persecuciones, ni la violencia nos detendrán. Será tal vez sobre nuestros huesos, pero, la verdad se impondrá. Le abriremos el camino. La verdad vencerá. Bajo los golpes implacables del destino, me sentiré dichoso, como en los grandes días de mi juventud, si he logrado contribuir al triunfo de la verdad. Pues la más grande felicidad del hombre no está en la usufructo del presente, sino en la preparación del porvenir.”

León Trotsky en Quatrieme Internationale (febrero 1937)

El leninismo está vivo

“El leninismo oficial está aplastado y pisoteado bajo los talones de los epígonos burocrático. Pero el leninismo extraoficial está vivo. Que no piensen los funcionarios desbocados que todo pasará impunemente para ellos. Las ideas científicamente fundadas de la revolución proletaria son más fuertes que el aparato, más fuertes que cualquier cantidad de dinero, más fuertes que la más feroz represión. En asuntos de aparato, dinero y represión, nuestros enemigos de clase son incomparablemente más fuertes que la actual burocracia stalinista. Pero, sin embargo, en el territorio de Rusia les vencimos. El proletariado revolucionario les vencerá en todas partes. Para eso necesita una política correcta. La vanguardia proletaria ganará el derecho a desarrollar la política de Marx y Lenin en la lucha contra el aparato estalinista.”

León Trotsky en Contra el comunismo nacional (1931)

Reseña sobre Journal d´Exil de León Trotsky de Erich Fromm

“No cabe duda de que Trotsky, como individuo, fue diferente de Marx, de Engels y de Lenin, así como estos fueron distintos entre sí; sin embargo, al permitírsenos tener una mirada íntima de la vida personal de Trotsky, nos damos cuenta de todo lo que tiene en común éste con estas personalidades productivas. Si Trotsky escribe sobre acontecimientos políticos, o sobre la autobiografía de Emma Goldman, o bien sobre las historias de detectives de Wallace, su reacción va hasta las raíces, es penetrante, viva y productiva. Si escribe sobre su peluquero, los funcionarios franceses de la policía o el Sr. Spaak, su juicio es profundo y atinado. Cuando tiene una oportunidad de conseguir una visa por parte del recién formado gobierno laborista noruego, que sería la más afortunada salida para sus crecientes dificultades del exilio en Francia, él no vacila ni por un segundo en escribir una afilada crítica al partido laborista noruego. En medio de un inseguro exilio, enfermo, sufriendo la cruel persecución estalinista de su familia, no hay nunca una nota de autocompasión, o aún de desesperación. Hay objetividad, valor y humildad.

Encontramos a un hombre modesto; orgulloso de su causa y de las verdades que ha descubierto, pero no un engreído o un egocéntrico. Las palabras de admiración y de preocupación con las cuales se expresa sobre su esposa son profundamente conmovedoras. Exactamente al igual que en el caso de Marx, se encuentra aquí el compromiso, la comprensión y la generosidad de un hombre profundamente cariñoso que brilla a través de este diario de Trotsky. Él amó la vida y su belleza. Una versión de su testamento termina con las palabras siguientes: “Puedo ver la brillante franja de césped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul, y el sol brilla en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente.

La gratitud que debemos a la editorial de Harvard por rescatar esta imagen de Trotsky para el presente y para las futuras generaciones no evita, sin embargo, que exprese mi consternación y shock por el hecho de que esta editorial incluyera lo siguiente: “Si (el diario) revela la angustia y la soledad de su exilio, con frecuencia desnuda su fanatismo y egoísmo subyacentes, aunque ofrece positivos, e históricamente relevantes, comentarios sobre la política local e internacional.” (Son mías las itálicas, E.F.)

Muy aparte del hecho de que sea de lo más inusual que un editor critique a su propio autor con observaciones despectivas en su propia publicidad, este procedimiento es imperdonable porque no hay nada en el diario que desnude el “fanatismo y egoísmo subyacentes” de Trotsky. La única cosa que queda desnuda es exactamente lo contrario. Desafiaría al escritor de la editorial de Harvard a probar con incluso una sola oración del diario que indicara el egoísmo de Trotsky. Probablemente este escritor cayó en el compartido malentendido popular sobre personas tales como Marx y Trotsky. Si un hombre que ve la esencia de la realidad social e individual dice lo que ve, sin simulaciones ni equivocarse, ello no debe ser tomado como ser egocéntrico, agresivo o vano. Si tiene convicciones inquebrantables, le llaman fanático, sin importar absolutamente si estas convicciones fueran adquiridas por experiencias y pensamientos intensos, o si son ideas irracionales con un tinte paranoico. Esperamos que esta publicidad sea omitida en las próximas publicaciones.” (Extracto)

Cuatrocientos hilos

Y me pregunté quién era. Quién habitaba en mí. Ojeé el espejo, y me vi tan distante, que me asusté.
Corrí bajo las sábanas blancas, las de los cuatrocientos hilos, que pesan sobre el cuerpo.
Y sentí la brisa, el oxígeno, volé. Allí estabas, tiezo.

– ¿Por qué te escondes si te veo desde aquí?
– ¿Acaso no es más lindo recorrer el camino de los hilos y algodones? ¿Acaso no prefieres la espuma de los cuerpos?
Ven, te espero. ¡Aquí! !Ven¡ Que no me fui.

Sólo corría sobre tu piel.

Antonio Gramsci

“La conciencia crítica no puede nacer sin una ruptura con el conformismo católico o autoritario y, por tanto, sin un florecer de la individualidad: la relación entre el hombre y la realidad (…). La lucha contra el individualismo lo es contra un individualismo determinado que tiene un determinado contenido social: precisamente contra el individualismo económico en un período en el cual éste se ha hecho anacrónico y ahistórico (…). Esto de que se luche para destruir un conformismo autoritario, ya retrógrado y paralizador, y a través de una fase de desarrollo de la individualidad y la personalidad crítica se llegue al hombre colectivo es una concepción dialéctica de comprender para las mentalidades esquemáticas y abstractas.”