Salvador y Federico

retrato dali

“Tú eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo (…) yo iré a buscarte para hacerte una cura de mar. Será invierno y encenderemos lumbre. Las pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor de cosas maravillosas y viviremos juntos con una máquina de retratar (…)”.

Carta de Salvador Dalí a Federico García Lorca

El “sucio” trapo rojo de Victor Hugo

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“Era una barricada enloquecida, arrojaba a las nubes un clamor inexpresable. Provocando al ejército se cubría de multitud y de tempestad.. Una confusión de cabezas llameantes la coronaba; un hormigueo la recorría. Tenia una cresta espinuda de fusiles, de sables, de hachas, de picas, de bayonetas. Al tope, una gigantesca bandera roja chasqueaba en el viento.”

Víctor Hugo

Salud revolucionaria

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“La herencia ideológica que Trotsky nos ha dejado se nos muestra, pues, como un todo coherente en el que se interpenetran inseparablemente la conciencia lúcida de las tendencias a la descomposición de la sociedad contemporánea, la definición objetiva de las fuerzas revolucionarias, las únicas que pueden invertir la orientación de la humanidad hacia la barbarie y dirigirla hacia el socialismo, el estudio científico de las condiciones subjetivas necesarias para la victoria revolucionaria, estudio en el que se integra la comprensión de la naturaleza exacta de la dirección traidora del proletariado. Pero el conjunto monumental de estas concepciones no fue nunca otra cosa, para Trotsky, que un medio de facilitar la ACCIÓN revolucionaria, de darle objetivos claros e históricamente justificados. No hay nada tan extraño a Trotsky como el fatalismo, el abstencionismo político o la pasividad. Tanto en el caso de la burda falsificación de la GPU como en el de la ”interpretación” más sutil de Martinet o de los shachtmanistas de las ideas de Trotsky, el espíritu que se pretende imputarle se manifiesta ya de entrada como un fraude, porque refleja la profunda desmoralización de sus auténticos autores, en total contradicción con la inquebrantable SALUD REVOLUCIONARIA de que Trotsky dio prueba hasta su último aliento.”

Ernest Mandel en  El verdadero testamento de León Trotsky

Veinticinco años, una hora

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“Veinticinco años de historia, cuando se trata de profundos cambios económicos y culturales, pasan menos que una hora en la vida de un hombre. ¿Qué podemos pensar de un individuo que, por contratiempos de un día o una hora, renuncia a metas que se había propuesto en base al análisis de la experiencia de toda su vida anterior? En los años de la peor reacción rusa (1907-1917), nosotros nos apoyábamos en la idea de que el proletariado ruso había mostrado sus posibilidades revolucionarias en 1905. La IV Internacional no se denomina por casualidad “el partido mundial de la revolución socialista”. Dirigimos nuestro rumbo hacia la revolución mundial.”

León Trotsky en La URSS en guerra